Los virus, esos seres tan viles, pululan a mi alrededor sin darme tregua. Mi historial médico crece por momentos y la cita semanal en su consulta se ha convertido en un ritual; diarreas, tos, mocos, dolor de oídos, fiebre, decaimiento, vómitos… llevo mucho tiempo sin ganas de comer aunque las ganas de jugar no las pierdo nunca. Optimista por naturaleza aparco mis dolencias a la mínima y me lanzo a buscar mis juguetes y mis cosillas para divertirme y canturrear un ratito. Eso sí, las ojeras y la pérdida de peso son evidentes. Ama, no te preocupes : ¡¡mis redondeces volverán algún día!!

Cansado y algo flojo pero animado siempre!!

 

Odio tomar jarabes, me superan y tenemos muchas dificultades para evitar los ascos y las arcadas al tomarlos... una dificultad añadida con tantos tratamientos

 

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