Ya me lo habían advertido y tenía todo tipo de información sobre lo que haría allí pero una cosa es pensarlo y otra vivirlo. El cole es divertido y hacemos muchas cosas (lo que más me gusta es bailar con la música). Los dos primeros días hice lo que mejor sabía; observar y aprender mucho de los demás. El tercero me  animé a participar y empecé a jugar con los juguetes y moverme por la clase. Ahora, después de una semana, salgo contento y animoso. Sin embargo, estoy muy mimoso y sólo quiero estar con ama, alguna lagrimilla muy sentida se me escapa de vez en cuando y prefiero aferrarme a la teta como medio único de alimento y consuelo.

Con esta gran capacidad de aprender y adaptarme que tengo seguro que en poco tiempo me desenvuelvo fenomenal. De momento he decidido compartir con mis compañeros de clase algo más que juguetes y tengo unos mocos la mar de chulos… ¡porque compartir algo así une mucho!

No es el mismo cole pero están muy cerquita así que el tato y yo compartimos trayecto mañanero para empezar la jornada... eso me anima mucho

Una vez más, demostrando una maravillosa capacidad de adaptación... ¡¡con una gran sonrisa!!