Por todos es sabido que el que no arriesga no gana; para ser independiente y lanzarse a la aventura de caminar solo hace falta ser arrojado. Lo soy, sin duda. Y el precio es caerse muchas veces; unas de culo (lo mejor al estar amortiguado por el pañal), otras de cabeza (bueno, la tengo dura después de tantas caídas), otras de frente (éstas sí que duelen)… Pero siempre llega el consuelo de alguien amoroso y se pasa enseguida. Lo que no me parece nada bien es caerme porque Mikel me empuje. Eso lo llevo bastante mal y entonces lloro de disgusto; quiero jugar con él pero no así!
buscar
Entradas recientes
Posts Más Vistos
Entradas anteriores
Comentarios recientes
| Leo on Motorizado | |
| Karina on ¡Dos años! | |
| Leo on ¡Dos años! | |
| Karina on Carnavales 2012 | |
| Leo on Destete |



1 Comentario
Feed de los comentarios de este artículo
16 febrero, 2011 a 21:59
Karina
Lo bueno de vosotros es que todavía llevais un buen colchón al caer de culito!
Lo duro viene después, cuando desaparece el pañal!
Pero me encanta tu filosofía… arriba y a seguir explorando!